martes, 27 de abril de 2021

LA CARTA QUÉ UN DÍA ESCRIBÍ PORQUE ME CANSÉ

 


Estimada Comunidad:
                                           Hoy Jueves 15 de Abril fui nuevamente  a La Municipalidad a pedir una respuesta sobre mi solicitud ( proyecto  enviado 2 veces  por medios digitales) para un puesto de comunicadora visual, basicamente solicitando algunas horas fijas con un sueldo mínimo fijo  para desarrollar la comunicación local a través de redes sociales, entre otras tareas de esta carrera.
                                          El intentendente no pudo atenderme y me atendió su secretario, quien estaba en medio de una conversación personal con otro empleado. Hablaba entusiastamente sobre temas recreacionales, fines de semana en las sierras, etc. que compartía con familiares míos, resaltado que éstos se encargaban de pagar todo, etc y  todo esto en un espacio común, en la recepción de la Municipalidad. Interrumpí la conversación  y el secretario con una marcada expresión de sorpresa me atendió. Hice caso omiso a su charla, no sé si era un gancho para distender y unirme a su conversación o  estaba alardeando. Me acerqué y le pregunté sobre mi solicitud.  Me preguntó por qué medio le habia enviado los proyectos al intendente porque éste no era hábil con la tecnología, y me ofrecí a prestar capacitación tecnológica. Soy diseñadora gráfica, publicista y fotógrafa, y busco un trabajo de medio tiempo, y si no hay,  ofrezco otras herramientas hasta que lo que busco aparezca. Creo que por esta razón el secretario me pidió que no le falte el respeto. Yo no queria faltar el respeto, pero no es la primera vez que no recibo respuestas, las respuestas son o deberían ser un derecho. La primera vez que presenté el proyecto me dijeron que no había plata y ahora, hoy, que la comunicación digital estaría a cargo de una persona de Rio Cuarto ya que hace mucho que trabaja con ellos. Intenté defender mi búsqueda diciéndoles que yo soy del pueblo, que busco un puesto, mínimo (no pido ni siquiera la cantidad de horas/sueldo de un empleado de comercio) a lo que la respuesta fue que había otras personas que son de acá y que sí trabajan para ellos. No sé qué tenía que ver, yo le pedía por mi. Y aclaro que aunque soy jóven y vengo de la rama del arte no vengo con un sinfin de innovaciones, vengo a buscar una ocupación merecida, simple y necesaria. No pude agregar mucho más, pues en teoría en un mes tenemos página web, instagram y facebook, actualizada y generada desde Río Cuarto. Y fui yo quien faltó el respeto, cómo dice Eduardo Galeano, "la escuela patas arriba". Quizás la vida me reflejó la escencia del partido radical, del cual siempre fui seguidora con la única contradicción sobre mi connotación sobre su rigidez , y localmente por la reconocida evasión de atención al ciudadano. Por supuesto no sucede eso en todos los casos, hay otros gobernantes de dicho partido con una capacidad lúdica  más desarrollada y preparada para ocupar estos puestos.
                                   Si llegaste hasta acá, gracias por leer, intento comunicar y validar mis derechos. Espero transiten esta etapa con una rutina creativa para sostener una mínima calidad de vida.
                                    Atentamente,
                                                  Jessica Rivetti. 


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