Lo que queda después de una fiesta. Esos vasos de colores mezclados con agua de lluvia. Recuerdo haberlos mirado por la ventana todo el día mientras el aguacero golpeaba el techo de chapa.
Todavía no quería fotografiarlos y tampoco quería que nadie los quitara de ahí. Ese hostel es una
de las mejores cosas que me pasó en mi vida. Quién pasó por ahí sabe entonces lo que es el amor de una madre como lo es Piny. Te queremos tanto! ((♥))